Tareas repetitivas
Procesos administrativos que consumen tiempo aunque siguen siempre los mismos pasos.
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Conectamos herramientas, automatizamos flujos de trabajo e incorporamos inteligencia artificial donde realmente puede aportar valor para ayudar a las organizaciones a operar de forma más ágil y organizada.
Procesos administrativos que consumen tiempo aunque siguen siempre los mismos pasos.
Datos introducidos manualmente en diferentes herramientas.
Aplicaciones que contienen información útil pero no intercambian datos entre sí.
Flujos que se detienen cuando alguien no realiza o recuerda el siguiente paso.
No todo proceso necesita inteligencia artificial y no toda tarea debe automatizarse.
Primero entendemos cómo funciona el proceso, identificamos dónde se pierde tiempo o información y después determinamos qué combinación de automatización, integración o IA puede aportar valor.
Entender el proceso antes de automatizarlo.
Eliminar pasos innecesarios antes de automatizar.
Hacer que las herramientas compartan información.
Reducir tareas repetitivas y reglas manuales.
Incorporar inteligencia cuando realmente aporta valor.
Podemos intervenir desde automatizaciones sencillas hasta integraciones complejas o procesos apoyados por IA.
Para procesos sencillos, frecuentes y repetitivos que pueden ejecutarse cuando ocurre una acción concreta.
Para organizaciones que utilizan varias aplicaciones y necesitan mover información entre ellas de forma controlada.
Para procesos que necesitan clasificar, extraer, resumir, generar o interpretar información.
Ejecución automática de tareas cuando ocurre una acción determinada.
Conexión de sistemas mediante APIs, conectores o plataformas de automatización.
Clasificación, transformación y distribución automática de datos.
Generación, organización, envío o archivo de documentos.
Sistemas capaces de apoyar consultas, búsquedas y determinadas tareas internas.
Avisos, correos y seguimientos activados por eventos o condiciones.
Conexión con procesos comerciales, administrativos y operativos.
Registro de estados, acciones e incidencias dentro del proceso.
La automatización se entiende mejor cuando se aplica a procesos concretos.
Podemos analizar un flujo concreto y determinar si merece simplificarse, conectarse o automatizarse.
Analizar proceso →Seleccionamos la tecnología según las aplicaciones existentes, el nivel de automatización necesario y los requisitos de cada organización.
Diseñamos los flujos teniendo en cuenta qué tareas pueden ejecutarse automáticamente y cuáles necesitan validación, revisión o intervención humana.
Tareas de bajo riesgo y reglas claramente definidas.
Procesos que necesitan validación antes de continuar.
Situaciones que requieren intervención humana.
Registro de acciones, resultados y estados.
La automatización comienza entendiendo qué ocurre antes, durante y después de cada tarea.
Entendemos el proceso actual.
Detectamos fricciones y tareas repetitivas.
Definimos qué debe automatizarse.
Integramos herramientas y datos.
Implementamos flujos, reglas e IA.
Medimos, ajustamos y mejoramos.
Cuéntanos qué proceso realizáis hoy de forma manual, repetitiva o entre varias herramientas. Podemos analizar si merece simplificarse, conectarse o automatizarse.